|
|
DESPEDIDA
DEL CAMPO DE LOS JUNCOS
ADIÓS CON EL CORAZÓN...

Se nos acabó el Campo de Los Juncos. Ya se nos había acabado para los partidos de tercera
división hace nueve años, pero nos quedaban los entrenamientos del primer equipo
y los partidos del fútbol base. Ahora, ya se acabó, definitivamente.

Se me agolpan los recuerdos. Ya sé que tiene sesenta años, pero yo no llego
más atrás de 1965, con mi padre de presidente. Luego, el ascenso a tercera, el
cambio de orientación de las porterías, las casetas al lado de la reguera, la
primera tribuna, de tierra. Después, la primera gran obra, con tribuna de
cemento y con los vestuarios dentro: el local, donde hoy está el del árbitro; el
visitante, donde está la lavadora, y el del árbitro, donde se ubican los
servicios.
Más adelante, vino una gran reforma: La primera iluminación del Bierzo, antes que Fuentesnuevas, y
la ampliación de la tribuna, a la situación actual. También, las gradas de
detrás de la portería del instituto y del lateral de enfrente a la tribuna.
Y
siempre los chopos: Hubo un tiempo en que rodeaban el recito, pero yo no lo
conocí. Los que recuerdo fueron los tres chopos míticos junto al corner. Decía
la gente que eran para “colgar” al trío arbitral, si lo hacían mal. También
decían que los tirarían a la reguera, aún sin cubrir. La verdad es que lo más
grave que recuerdo que sufrió un árbitro fue un puro en la cara del Sr. Lobo.
Cierre del campo y seis partidos en el destierro de Santa Marta fue la
consecuencia.

Volviendo a los chopos, cuando los tres grandes ejemplares molestaban más que otra cosa,
llegó el santo remedio: se talaron y se sustituyeron por una hilera que tapaba
todo el lateral que da a la Nacional VI.

Hubo un tiempo en que los aficionados llenaban el recinto. No había competencia
con las televisiones y el fútbol era la única afición de masas: derbis
comarcales y provinciales, partidos de Copa y cualquier otro partido importante,
eran sinónimo de lleno. Nada que ver con los tiempos que corren.
En cuanto a los equipos que nos visitaron, además de todos los de tercera
división del grupo VIII, de antes y después, y de los que nos tocaron en cinco
fases de ascenso, hay que recordar los de aquella tercera división de 1968-69,
que era como una 2ª B de ahora: Rácing de Santander, Torrelavega, Basconia,
Avilés, Sestao, Baracaldo y otros tantos. Además, Valladolid, en la Copa del
Rey, y Real Oviedo, en un amistoso que gestionó Marianín para unas fiestas del
Cristo. Posteriormente, Los Juncos fue escenario de pretemporadas de equipos
importantes: el propio Real Oviedo, en varias ocasiones; el Murcia, el Real
Betis, el Salamanca y el Baloncesto León. Y también hubo partidos
internacionales: contra el Chaves y el Mirandela, de Portugal; el argentino
Rosario Central, y el Dunajka Streda, de la extinta Checoslovaquia. Todos ellos
pasaron por Los Juncos. Y seguro que alguno más, igualmente importante, que mi
mala memoria me impide recordar.

Además de campo de fútbol, Los Juncos también sirvió para otros menesteres: dada su proximidad con
el instituto, se utilizó en muchas ocasiones como escenario de las clases de
gimnasia y de competiciones deportivas de todo tipo.

Quedan muchas anécdotas: la nieve que hubo que quitar una vez con palas, para jugar un partido contra la
Cultural, con la ayuda inestimable de una cuadrilla de pakistaníes, recién
llegados a Bembibre. El gol del portero del Atlético Bembibre desde nuestra
propia área. Un gol visitante no dado por válido, al rebotar el balón en el
hierro interior y no verlo el árbitro. Los goles directos de corner de
Valdivieso, el “sargento”. Las vallas que se llevaban las crecidas de la
reguera, antes de cubrirla. Y tantas otras…
Y ahora, se acabó todo. Fue con un derbi comarcal, contra la Ponferradina, como
no podía ser de otra manera, aunque fuera de juveniles. Y con polémica arbitral,
como en los viejos tiempos. Lo que menos me gustó fue el resultado final, 2-3.
Pero eso es otra historia.

El recambio que nos tienen preparado en El Barco es espectacular, en cuanto a terreno de juego y
a instalaciones. Seguro que estaremos mucho más cómodos y en las mejores
condiciones. Pero no será lo mismo. Faltará el encanto de Los Juncos: las viejas
casetas, el viejo bar, los viejos aseos…

Nos queda el consuelo que el terreno quedará para uso de la Villa: la mitad, para ampliación
del parque y la otra mitad, para la construcción de un nuevo centro de salud.
Falta hace.

Adiós con el corazón, que con el alma no puedo.
Gerardo de la Mata Esteban,
Presidente del Club Atlético Bembibre.
Imágenes para el Recuerdo
01-10
11-20
21-30
|